Animación es el arte de crear movimientos a través de una serie de imágenes fijas. A pesar de que, a lo largo de la historia, diversas manifestaciones (como pintura, escultura, máquinas, juguetes y pequeños instrumentos) ya habían previsto las posibilidades para la ilusión de movimiento, el primero en alcanzar un resultado universal convincente fue el físico belga Joseph Plateau (1801-1883) que inventó el fenaquitoscopio en 1832. Esa simple máquina utilizaba una secuencia de 10 diseños dispuestos en un disco giratorio con ranuras (una adaptación del efecto estroboscopio de la rueda de Michael Faraday). Con eso, Plateau fue capaz de probar su teoría de la “persistencia retiniana”, que hasta recientemente era considerada la explicación básica para todo fenómeno cinematográfico (incluyendo cine y televisión). Plateau, entonces, constató que se una secuencia de imágenes fijas una levemente diferente de la otra, es sustituida delante de nuestros ojos en una frecuencia igual o superior a 10 imágenes por segundo, nosotros las percibiremos como una única imagen en movimiento. Además, la gran curiosidad y popularidad provocada por el fenaquitoscopio llevó a otras invenciones basadas en sus conceptos, como el Zootropo de George Homer (1834), el Praxinoscopio de Emile Reynaud (1877) y el Cinematógrafo de los hermanos Lumière (1895), ese último integrando el uso de imágenes fotográficas de la realidad, capturando a una velocidad constante y frecuencia superior a 10 imágenes por segundo.
Por lo tanto, aunque la historia del cine haya comenzado con el uso de caricaturas en los primeros dibujos animados de Plateau, esa faceta fue rápidamente olvidada con el advenimiento de las escenas de acción “reales” proyectadas en una gran pantalla. Pero, luego que algunos artistas descubrieron que podían parar la manivela de la cámara el tiempo suficiente para imprimir un cuadro por vez, ellos se dieron cuenta que podían hacer trucos mágicos con eso, recreando o alterando las posibilidades de los movimientos “reales” de los objetos delante de la cámara. Fue así que la animación renació con el soporte de cine. Un pionero emblemático fue el americano James Stuart Blackton, que hizo las primeras experiencias usando animación stop motion. En el film “The Haunted Hotel” (1907) él fue capaz de hacer que platos, cuchillos y tenedores fuesen actores en la cocina del hotel. Después de eso, Blackton, que era un talentoso dibujante, descubrió que también podía usar la técnica de animación cuadro a cuadro aplicado a dibujos en lugar de objetos, y comenzó a producir algunos de los primeros dibujos animados de la historia del cine. Debido a su popularidad (frecuentemente asociada a los personajes de historietas, otra forma de arte que surgía en la época), los dibujos animados se tornaron, a lo largo del siglo XX, la técnica mas conocida de lo que es generalmente conocido como animación.
La animación stop motion tiene los mismos principios básicos utilizados para crear un dibujo animado. Su nombre viene del hecho de que toda imagen que compone una animación debe ser inmóvil, fija, como un cuadro. Imágenes inmóviles (stop) se transforman en movimiento (motion).
Por lo tanto, una cámara de cine de animación debe actuar más como una cámara fotográfica que saca fotos en secuencia, una imagen para cada cuadro de la animación (sea este un dibujo bidimensional, objetos reales tridimensionales o seres vivos). El animador posiciona todos los objetos o personajes en la escena, saca una foto, mueve un poco el objeto y después saca otra foto y repite esos pasos hasta finalizar el movimiento deseado. Esas fotos son llamadas “cuadros” del film de animación. Cuando los cuadros son exhibidos en secuencia, tenemos la ilusión de que los objetos o personajes se están moviendo solos.El sistema MUAN fue originalmente planeado para atender a las necesidades particulares de la metodología de enseñanza de la animación como un lenguaje educativo. Esa metodología ha sido desarrollada por Anima Escola, un proyecto educativo realizado por Anima Mundi, Festival Internacional de Animación de Brasil.
Los talleres de animación de Anima Escola tienen como objetivo hacer que el lenguaje de animación sea accesible y facilitado en el aula. Materiales y herramientas que posibilitan un uso expresivo e intuitivo, como plastilina, recorte de papeles y expresión corporal, son empleados en las técnicas de animación cuadro a cuadro para crear escenas de animación de manera más rápida y fácil. De este modo, el alumno aprende a usar la animación como un lenguaje natural y familiar y no como una tecnología complicada y cara, como el sentido común la califica.
La solución tecnológica traída por el Sistema MUAN hace que todo el proceso sea muy simple y rápido, haciendo de este modo a MUAN también utilizable por animadores profesionales que quieran un resultado rápido para un test o herramienta de video assist en la producción de la animación cuadro a cuadro.